abril 1, 2026
image

Saber utilizar un extintor portátil puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y un incendio fuera de control. Sin embargo, no basta con tener uno en casa u oficina: es fundamental conocer cuándo usarlo, cómo emplearlo correctamente y cuándo evacuar de inmediato. Este artículo explica el procedimiento adecuado, basado en principios básicos de seguridad contra incendios.


1. Lo primero: evalúa la situación

Un extintor portátil está diseñado para fuegos pequeños y en fase inicial. Antes de usarlo, confirma lo siguiente:

  • El fuego es limitado y no se ha propagado.
  • Tienes una vía de escape despejada detrás de ti.
  • No hay humo denso que dificulte la respiración.
  • Has alertado a los servicios de emergencia si es necesario.

Si el incendio crece rápidamente, produce mucho humo o compromete tu seguridad, no intentes apagarlo. Evacúa inmediatamente.


2. Identifica el tipo de fuego

No todos los extintores sirven para cualquier incendio. Utilizar el agente incorrecto puede ser ineficaz o incluso peligroso.

Los incendios se clasifican generalmente en:

  • Clase A: materiales sólidos como madera, papel o tela.
  • Clase B: líquidos inflamables como gasolina o alcohol.
  • Clase C: equipos eléctricos energizados.
  • Clase K (o F en algunos países): aceites y grasas de cocina.

Muchos hogares cuentan con extintores multipropósito (ABC), adecuados para la mayoría de situaciones domésticas. Siempre revisa la etiqueta del equipo antes de usarlo.


3. Recuerda la regla PAS

La técnica más difundida para usar un extintor es la regla PAS (conocida en inglés como PASS):

P – Pull (Retirar el pasador)

Tira del seguro o pasador que bloquea la manija. Este elemento evita activaciones accidentales.

A – Aim (Apuntar)

Dirige la boquilla hacia la base del fuego, no hacia las llamas. El objetivo es cortar el suministro de combustible.

S – Squeeze (Presionar)

Aprieta la palanca para liberar el agente extintor. Hazlo de manera firme y controlada.

S – Sweep (Barrer)

Mueve la boquilla de lado a lado, cubriendo toda la base del fuego hasta que se extinga.

Este procedimiento debe realizarse manteniendo una distancia prudente, generalmente entre 1,5 y 3 metros, dependiendo del tamaño del fuego y del tipo de extintor.


4. Postura y seguridad personal

Tu seguridad es prioritaria. Ten en cuenta estas recomendaciones:

  • Colócate de espaldas a una salida.
  • Mantente agachado si hay humo.
  • Sujeta el extintor con ambas manos para mayor control.
  • No des la espalda al fuego hasta asegurarte de que está completamente extinguido.

Aunque el fuego parezca apagado, vigila la zona durante varios minutos. Algunos materiales pueden reavivarse.


5. Errores comunes al usar un extintor

Conocer los errores frecuentes ayuda a evitarlos:

  • Apuntar a las llamas en vez de a la base.
  • Acercarse demasiado.
  • No comprobar el tipo de extintor.
  • Intentar apagar fuegos grandes o descontrolados.
  • Usar agua en incendios eléctricos o de aceite, lo que puede provocar una expansión peligrosa del fuego.

En incendios de grasa en la cocina, nunca viertas agua. Esto puede generar una reacción violenta y dispersar las llamas.


6. Después de usar el extintor

Aunque solo se haya descargado parcialmente, el extintor debe recargarse o reemplazarse. Además:

  • Ventila el área afectada.
  • Revisa posibles focos residuales.
  • Evalúa daños eléctricos antes de restablecer la corriente.

En caso de duda, solicita una revisión profesional.


7. Mantenimiento y prevención

Un extintor es útil solo si está en condiciones adecuadas. Verifica periódicamente:

  • Que el manómetro indique presión correcta.
  • Que el pasador esté intacto.
  • Que no haya corrosión ni daños visibles.
  • Que la fecha de mantenimiento esté vigente.

Coloca el extintor en un lugar accesible, visible y lejos de fuentes directas de calor.

Además, es recomendable que todos los miembros del hogar conozcan su ubicación y funcionamiento básico.


8. Cuándo NO usar un extintor

No debes intentar extinguir el fuego si:

  • El incendio se extiende al techo.
  • El humo impide ver con claridad.
  • No tienes una salida segura.
  • No sabes qué material está ardiendo.
  • El fuego involucra gas presurizado o productos químicos desconocidos.

En estos casos, evacúa inmediatamente y llama a emergencias.


9. La importancia de la formación básica

Aunque el procedimiento es sencillo, recibir formación práctica aumenta significativamente la capacidad de respuesta. Muchas empresas, comunidades y centros educativos ofrecen talleres de uso de extintores y protocolos de evacuación.

Practicar en entornos controlados reduce el riesgo de errores en una situación real.


10. Conclusión

Saber cómo usar un extintor correctamente es una habilidad básica de seguridad que puede limitar daños materiales y reducir riesgos personales. Sin embargo, su uso debe limitarse a incendios pequeños y controlables.

La clave está en tres principios:
evaluar la situación, aplicar la técnica correcta y priorizar siempre la seguridad personal.

Tener un extintor es importante. Saber utilizarlo adecuadamente puede ser decisivo cuando cada segundo cuenta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *